28/09/2020
LOS HERRAJES Y EL CORONAVIRUS III
UNA APROXIMACION A LA INDUSTRIA DEL HERRAJE.

En los tiempos actuales, intentar que las empresas se obliguen a responder una encuesta, por más simple que esta pueda ser, es una tarea ingrata. Gracias a nuestra insistencia y a la buena voluntad de los consultados pudimos relevar a casi una treintena de empresas.

En momentos en que las empresas se encuentran resolviendo cuellos de botella, revisando costos y sorteando o resolviendo problemas todo el tiempo, aparece El Mundo del Herraje para solicitarles que respondan una encuesta. ¿Era necesario? Creemos que sí. No sólo porque a CADEFHA le sirve tener algo más de información de primera mano sobre cómo está el gremio, sino por también nos sirve a cada uno de nos para intentar interpretar mejor la realidad en base a lo que estén atravesando los otros, sea similar o distinto.

La idea era trazar una serie de interrogantes entre los fabricantes para vislumbrar los problemas comunes y la intensidad de los mismos.

Sobre un universo aproximado 40 empresas vinculadas a la cámara, respondieron 19 empresas. Y entre una cantidad similar de no asociados respondieron otras 9 empresas. En la mayoría de los casos fue gracias a la insistencia para que completen las preguntas, pero es razonable, estamos en un momento complejo. Por supuesto, agradecemos la participación de todas las empresas que respondieron a la invitación y estos son los resultados.


CAPACIDAD OPERATIVA.

De acuerdo a la pregunta que indagaba sobre la capacidad operativa con que cuentan las empresas, las respuestas fueron variadas.

La mayoría de las empresas, un 57%, tienen un arsenal productivo disminuido que varía del 60 al 80%. El resto se reparte en dos bloques de 21,5% que tienen una capacidad operativa que fluctúa en márgenes de entre el 40 al 50% y el 80 al 100%.

Es destacable mencionar que apenas el 10% dispone de la totalidad de recursos para operar, como contrapartida, un 10% se encuentra en la situación contraria, con un alarmante 40% de posibilidades operativas de fabricar herrajes.

Las limitaciones del capacidad operativa, está fuertemente asociadas a los problemas de asistencia del personal que se detallan en el punto siguiente.



ASISTENCIA DEL PERSONAL.

Una amplia mayoría de empresas tiene inconvenientes con la asistencia del personal a sus puestos de trabajo.

La causa más común es la lejanía de los trabajadores respecto de la ubicación de la empresa y la imposibilidad de usar el transporte público. En algunos casos, las empresas tienen transporte propio para trasladar al personal, en otros casos contratan servicios de transporte. En casos extremos, el traslado del trabajador a su lugar de trabajo genera un costo tan grande, que las empresas prefieren abonar el sueldo (con recorte) y que el operario se quede en su casa.

Otra razón de las plantillas incompletas, se debe a que existen empleados en calidad de personas de riesgo, sea por la edad o por presentar alguna patología, la cual podría complicar la salud del trabajo en caso de contraer Coronavirus. 

Por último, hay empresas que podrían contar con la totalidad la plantilla pero están limitadas por la medidas protocolares y el espacio físico con el que disponen sus edificios. Es decir, que no pueden ubicar a todos sus empleados en los puestos de trabajo según la normativa, porque no les alcanza el tamaño edilicio. Ante esta restricción, deben implementar turnos rotativos en los que los trabajadores alternan la asistencia a la planta fabril.

La realidad es compleja, si bien la pregunta estaba orientada a las cuestiones de traslado, surgieron otros inconvenientes en la consulta.

Casi todas las empresas implementaron la modalidad de teletrabajo, pero generalmente es posible el trabajo remoto en ciertas tareas administrativas, contables o relacionadas con la comercialización, y en algunos casos es indispensable realizarlas de forma presencial. Sin embargo, es obvio que las tareas productivas tienen su razón de ser en una planta fabril. 

En esta encrucijada, algunas empresas tuvieron que echar mano a la tercerización de procesos, porque, por ejemplo, no pueden contar con su matricero, su chofer o su tornero. Apenas un 10% de las empresa, declara estar con una asistencia total de sus empleados. 

Igualmente, estos índices son altamente dinámicos, porque en caso de presentarse un contagio, se deben aislar a los trabajadores de contacto estrecho y… otra vez sopa. 

Lo mismo podría ocurrir con procesos realizados por terceros fuera de la fábrica y con las empresas proveedoras de materia o insumos.



INSUMOS Y MATERIA PRIMA.

Consultadas las empresas sobre si experimentan problemas en la compra de insumos y materias primas, la mayoría manifestó tener inconvenientes. 

Se experimentan demoras en la entrega de chapa, caño, hierro, aluminio y alambre. Estas dificultades se sufren tanto con productos nacionales como de origen trasnacional. 

Si bien algunos pocos manifestaron no tener problemas con la entrega, casi todos comentaron que padecen los constantes cambios en las condiciones de pago y las incesantes subas de precio. 

Algunas empresas tuvieron conflictos con la entrega de insumos y materias porque sus proveedores se encontraban imposibilitados de reabrir sus puertas, o diezmados en su plantel por las mismas razones que los fabricantes de herrajes: contagios, problemas de traslado o limitaciones de espacio frente al protocolo.

PROBLEMAS RESUELTOS.

Ante la pregunta sobre qué problemas que le planteara la pandemia pudieron solucionar, la mayoría pudo resolver los trámites de reapertura y los requerimientos protocolares.

De la misma manera, como mencionamos anteriormente, varias empresas lograron disipar los problemas de traslado y reorganizar los turnos del personal en caso de poder incluir a todos al mismo tiempo en fábrica. En algunos casos, las situaciones se aliviaron mediante recursos propios o mediante la contratación de servicios externos.

Hubo empresas que además, tuvieron que contener a sus empleados frente a una situación inédita, aplacando los sentimientos de incertidumbre y angustia.

 

PROBLEMAS SIN SOLUCIÓN.

Prácticamente todos los fabricantes se encuentran complicados con las entregas por los atrasos en la producción.

Muchos resaltan la pérdida del contacto estrecho con los clientes y entienden que la relación se ve muy afectada. En este plano, por las limitaciones en la circulación, muchos añoran los viajes y actividades comerciales, y hasta sociales, que realizaban con sus clientes a lo largo y ancho del territorio nacional. Algunos efectuaban también viajes comerciales al extranjero, y este otro punto todavía sin solución.

Por todas las complicaciones mencionadas, algunos fabricantes tuvieron que suspender la elaboración de algunos artículos temporalmente, otra situación sin resolución.

Todos coinciden en resaltar que no pueden prever, y por ende resolver, los posibles casos de Coronavirus dentro de la empresa. Un contagiado obliga a mezclar la baraja y dar de nuevo.

Otro punto cambiante y que parece no terminar nunca, es la reelaboración de costos, afectados por la inflación, por los aumentos de materia prima e insumos y por los costos extra que generan las permanentes complicaciones y exigencias protocolares de la pandemia.

Otro problema variable es la movilidad en el territorio. Se volvió cambiante, porque el virus crece repentinamente en zonas libres de contagios, lo que lleva a que permanentemente se abran y cierren rutas para la entrega de productos.

Un problema que algunos no le encuentran salida, es la baja eficiencia que observan en el teletrabajo, experimentan que el rendimiento no es el mismo que cuando la actividad era presencial.

Por último, empresas mencionan otros conflictos como la falta de crédito, los problemas financieros o fiscales, que entendemos que son problemas que existían con anterioridad y seguramente la situación actual profundiza.

 

APRENDER EN LA ADVERSIDAD.

Ante la pregunta si en este contexto las empresas aprendieron algo, las respuestas son variopintas.

Si bien se puede tener la concepción acerca de que “de todo se aprende algo”, algunas empresas creen que las complicaciones no sirvieron de mucho o simplemente de nada más que para complicar un poco más las cosas.

Otros sin embargo, otros respondieron que las limitaciones le permitieron buscar y encontrar alternativas, mejorar procesos, ser más eficientes con menos recursos, implementar el teletrabajo y hasta lograr una mayor unidad entre los miembros de la empresa frente a las adversidades. 

Algunos industriales aprovecharon los momentos durante el cierre de las fábricas para capacitarse o experimentar nuevos procesos o nuevas herramientas de gestión. A otros, Inclusive, les permitió detectar problemas que existían desde antes, pero se hicieron más grandes o al menos más visibles en la pandemia.



Y MAÑANA... ¿QUÉ?

Frente la pregunta sobre qué cada uno espera en el corto plazo o en el futuro inmediato del mercado del herraje o de su propia empresa, las respuestas fueron diversas.

Sabemos que en pandemia no se puede proyectar casi ni a corto plazo. Los cambios son muy drásticos y la situación es imprevisible porque muchas variables son incontrolables. Por eso, que tal vez la mayoría observa el futuro con incertidumbre.

Otros son más optimistas, y viendo que la demanda creció (por diversos factores) en los últimos meses, creen que esa demanda va a fortalecerse aún más con la apertura de más actividades.

Otros son escépticos, piensan que el panorama será el mismo, que seguirán los problemas de abastecimiento, las demoras en la producción, la baja capacidad operativa, etc., por un tiempo más.

Por último, un porcentaje minoritario cree que la realidad va a complicarse aún más y que la demanda podría caer abruptamente, porque este momento es una especie de “burbuja”.



APRECIACIÓN PERSONAL

Sin sugerir ningún tema, las respuestas se ordenaron solas en tres ejes principales.

Por tratarse muchas de pymes de tipo familiar, algunos pudieron continuar en contacto con familiares en el ámbito laboral, aunque con las sabidas restricciones. Por supuesto, en una fábrica no trabajan ni todos los parientes ni todos los amigos, quizás por eso lo más significativo para la mayoría fue el impedimento de tener estrecha vinculación con los familiares y las amistades. 

Le siguió, como otra situación conflictiva, la alteración producida en la vida cotidiana, que obligó a un reordenamiento de hábitos y costumbres, a veces de manera permanente.

Por último, otros destacaron como un problema sensible la limitación en algunas libertades, principalmente en la imposibilidad de trasladarse para realizar distintas actividades laborales o personales.


Acerca de la encuesta.

Encuesta realizada por El Mundo del Herraje y CADEFHA en base a relevamiento propio Período: Encuesta realizada entre el 02 y el 10 de septiembre.

Cantidad de respuestas: Se encuestaron a 28 empresas fabricantes de herrajes, siendo 19 empresas asociadas a la Cámara y 11 empresas no asociadas.

Sector de actividad:

Duración de la encuesta: 2 minutos promedio por formulario.

Cantidad de preguntas: 8

EMPRESAS ENCUESTADAS: Talleres Fumaca s.a., Herrajes Roma s.a. Metalúrgica G.G. s.r.l. (Herrajes GG), Metalúrgica Peskins s.c.a. (Herrajes Bis), Metalúrgica Moya s.r.l., Herrajes Netto s.a. (Fabherr), Parts s.a., Próspero Vitale s.a. (Cerratex), Inter-Ruedas s.a., Metalúrgica Ferrimex s.r.l., Cerraduras Trébol s.r.l., Metalúrgica Ruedamás s.r.l., Mercomac s.r.l., Decor s.a., Di Donato Plásticos s.r.l., Metalúrgica Mar-Cla s.r.l., Metalúrgica Aquiles Tregnaghi s.a. (Herrajes Arena), Pomelas Argentinas s.r.l., F.D.M. s.r.l., Bisgras BGN de Sergio J. García, Funal s.r.l., Pablo Vuono y Cía. s.a. (Herrajes Tetis); Benplas s.r.l., Ladimet S.A. (Ottone), Barrales Nazarenos de Fabiana Arce, Inalko Argentina s.a. (Künstler), Cerraduras Divo y H.E.S s.a. (Sidañez Herrajes)

INFORMACIÓN DEMOGRÁFICA: De las empresas encuestadas, 1 se ubica en la ciudad de Rosario (Santa Fe), 2 en el interior de la Provincia de Buenos Aires y las 25 restantes en el AMBA, siendo a su vez 22 del Conurbano Bonaerense y 3 de la CABA.